Hablamos con…José Manuel Ubé, consultor en Gfi y artista de la danza española

¿Cuándo empezaste en el mundo de la danza y por qué?

Mis inicios fueron algo atemporales. Yo nací en Teruel, una ciudad pequeña en la cual no había mucho que hacer, así la mayoría de los niños y las niñas nos llevaban a bailar jota aragonesa de forma casi obligada. Aún recuerdo cuando mi profesora nos perseguía a toda la chavalería con la zapatilla para que hiciéramos el favor de bailar.

 Al ir creciendo lo abandoné, pero supongo que algo quedo dentro de mí, que hizo que en la juventud tuviera la necesidad de poder expresarme de una forma más corporal. Así fue, que con un parón en el tiempo algo extenso, me lance al folclorismo español, tanto aragonés como andaluz. En esta etapa, bailaba sin el conocimiento de mis padres, recibía clases a las cuales acudía de una forma casi secreta, hasta que un día en una boda mi familia me vio bailar. A partir de entonces todo fue algo más fácil y compatibilizaba mis estudios universitarios con la danza de una forma casi autodidacta.

Poco a poco y por casualidades de la vida pude recibir cursos en Madrid, Baleares y en el conservatorio de Córdoba haciéndome adquirir algunos conocimientos  más profesionales que me hicieran realmente identificarme como “bailarín”.

Indudablemente  ha pasado mucho tiempo desde entonces, han sido mucho los escenarios y las clases recibidas sin embargo esta es una tarea continua en la cual requieres estar siempre a pie del cañón.

Todas las personas llevamos en nuestro interior una parte de artista, en mi caso es la danza, me permite expresar todos mis sentimientos, es una forma bella de decir lo que piensas y sientes sin la necesidad de hablar.

¿A qué se debe el nombre de ballet “Embrujo”?

Embrujo es mi gran apuesta, es mi “media naranja” en el mundo artístico. Ni Embrujo puede vivir sin mí, ni yo sin Embrujo. Es mi pequeña compañía creada ya hace muchos años por integrantes amateur, a los cuales he ido formando de manera totalmente desinteresada.

Cuando en los escenarios se consigue una conexión entre el bailarín y el espectador, aparece la magia, el “duende”, en definitiva “el embrujo”, esa química especial en la cual eres capaz de controlar perfectamente las emociones de tu público. Es una sensación difícil de explicar, sin embargo cuando consigues que aparezca es un vínculo realmente mágico.

¿Cómo concilias el ámbito laboral con la danza?

La respuesta es fácil, durmiendo poco. Tengo la fortuna que no preciso descansar más de 5 horas diarias, ello me permite compatibilizar el trabajo con las largas horas de ensayo. Semanalmente puedo realizar entre clases, ensayos y coreografías una media de 17 horas de dedicación.

Si es cierto que mi mente no para, y es fácil que los que están a mi lado en la oficina me digan que deje de zapatear o de hacer ruiditos con los pies. La verdad es que hasta tecleando con el ordenador lo haga al compás de bulerías o tangos.

En el ámbito familiar, tengo una esposa que me ayuda enormemente, desde luego sin su colaboración y comprensión no sería posible.

¿Qué tipo de danzas practicas?

Aunque soy una persona con unas ideas modernas, siempre he sentido gran interés por los tiempos pasados, el folclorismo y las tradiciones. España tiene un gran legado en este campo. Existe una expresión en la cual se dice “que aquí todo se celebra comiendo”, pues esto también podríamos extrapolarlo diciendo que aquí todo se celebra bailando, toda nuestra cultura se ha expresado, se expresa y se expresará de esta forma.

Mi estilo es la danza clásica española, en ella se comprende los ejercicios de estilizada, que son piezas orquestales creados a partir de mitad del siglo XVIII. Albéniz, Falla, Turina, son grandes ejemplos de ello. Folclore español, tan rico y variado. Y no podemos olvidarnos del flamenco que causa tanta admiración fuera de nuestras fronteras.

¿Qué proyectos tienes en mente con el ballet?

Siempre tengo en mi mente ideas que visualizo y me imagino como quedarían. Como norma general suelo cambiar mitad de espectáculo cada año y eso lleva un gran trabajo coreográfico. Combinar la fase creativa con los bolos es algo complicado pero bueno se intenta llegar a todo.

Un proyecto que ahora tengo en mente es llegar a un público más joven, para ello estoy inmerso en incorporar sonidos más urbanos, batucadas con flamenco son ingredientes que pueden funcionar. Actualmente, tengo proyectos abiertos de colaboración en directo con orquesta, sin duda, el utilizar música en directo con todo un elenco orquestal es un reto tremendamente apetecible.

¿Qué elemento crees que es esencial que deba tener un bailarín de danza española?

Indudablemente tenacidad, tesón y dedicación. Creo que la perseverancia y el trabajo diario pueden ser iguales o más importantes que tus capacidades físicas. El respeto y el amor a la danza son herramientas indispensables para poder disfrutar de este arte.

¿Qué te aporta la danza que se puede aplicar a tu ámbito profesional?

Aunque no lo parezca, soy una persona tímida, el bailar me ha permitido vencer mis miedos. Ahora es más fácil expresarme en distintos foros sin tener que tartamudear y temblar. Y si hablo en términos más fisiológicos, el control de mi cuerpo me favorece adoptar una adecuada higiene postural, previniéndome de las dolencias típicas de los oficinistas.

¿Para ti cual es el reto más complicado de la danza española?

Sin ninguna duda el reto más complicado es vivir de ello. Existe una gran incultura por gran parte de la mayoría de la sociedad y es fácil que te digan que la danza española son sevillanas, cuestión que es totalmente errónea. En ocasiones consideramos caro ir a ver un espectáculo, sin embargo no se dan cuenta de la cantidad de trabajo y tiempo que han tenido que pasar para poderlo realizar.

Gfi me dio una gran oportunidad en febrero de 2018, participando en el Kick Off celebrado en París, fue un reto hecho realidad el cual siempre estará en mi memoria, además a partir de ahí se han abierto oportunidades por el sur de Francia y ya tengo cerrados dos bolos por el sur de las tierras galas para principios del 2019.

¿Qué tipo de danza española consideras la más complicada de aprender?

La “escuela bolera”, tiene una alta complejidad. Precisas una base importante de ballet clásico y a ello se une el toque de la castañuela. No todo bailarín de español puede ser de escuela bolera.

Por último, un test rápido para conocerte un poco mejor

  • El mejor espectáculo al que asististe: el año pasado, Ballet Nacional de España, Espectáculo Sorolla. Teatro Real Madrid.
  • Color que más te gusta lucir en el escenario: el negro y el rojo, aportan fuerza, seriedad y carácter.
  • Danza española favorita: Imposible escoger solo una.
  • Bailarín de referencia para ti: tiene que ser más de uno: Manuel Liñan, Antonio Najarro, Pastora Galván.
  • Sueño artístico por cumplir: actuar en Estados Unidos.
  • ¿Aprender o enseñar? Las dos
  • Lugar del mundo al que quisieras ir: Australia

Palabras claveConsultorEntrevistadanza españolaJosé Manuel Ubé

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